
Una figurita de arcilla. "Hazte", dice, y yo toco la greda húmeda, la siento bajo mis uñas, en mis palmas. Entonces comienzo, sin abrir los ojos, a trazarla. A trazarme: una muñequita de arcilla que será yo. La cabeza es lo primero, la moldeo hacia abajo. Cuando está lista puedo abrir los ojos.
He decidido no hacerle brazos.
Es mi cuerpo, fuera de mí. Alterado por mí, desde un imaginario castigador. Un cuerpo funcional, no amado. Un cuerpo que ni abraza ni se abraza. Indemne.
Hablo con la figurita, y hay tanta violencia en lo que digo, que la psi hace pucheros y la acariña. Cuerpito magullado y solo, nanai.
Cuerpo damnificado de mis vacíos, instrumentalizado. Cuerpo pasaporte y ajenidad. Cuerpo refugio. Cuerpo delator.
Dejo la figura en su sitio y cuando llego a casa, enciendo la música. Decido que hable y regalarle mi silencio. Subo el volumen.
Y rompo a bailar.
He decidido no hacerle brazos.
Es mi cuerpo, fuera de mí. Alterado por mí, desde un imaginario castigador. Un cuerpo funcional, no amado. Un cuerpo que ni abraza ni se abraza. Indemne.
Hablo con la figurita, y hay tanta violencia en lo que digo, que la psi hace pucheros y la acariña. Cuerpito magullado y solo, nanai.
Cuerpo damnificado de mis vacíos, instrumentalizado. Cuerpo pasaporte y ajenidad. Cuerpo refugio. Cuerpo delator.
Dejo la figura en su sitio y cuando llego a casa, enciendo la música. Decido que hable y regalarle mi silencio. Subo el volumen.
Y rompo a bailar.


